domingo, 25 de enero de 2009

VERITASERUM


Nos han enseñado a respetar las reglas, a ser formales.
Nos han inculcado que no nos metamos en problemas, que tengamos cuidado con los desconocidos y que silenciemos, a ser posible, aquello que pudiera hacer daño a los demás, que sellemos nuestros labios resecos y despellejados, artistas carnosos de la mentira.
Y se nos prohibe ser sinceros, simplemente, porque la verdad duele. Hasta que el corazón rebosa indignación y la honestidad, que no es una virtud sino que debería ser una obligación, hace presencia. Y entonces, sólo entonces, somos malas personas.

1 comentario:

  1. José ya te he enlazado en mi blog.
    Y no escribas estas cosas que parece que tienes una depresión de caballo.

    PD: Y abre los comentarios a todo tipo de usuarios gañán.

    PPD: http://www.inthenameofgoth.com/hectorgomez/

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