miércoles 18 de marzo de 2009

Este fin de semana


Este fin de semana vamos a perdernos. Disfrutaremos compañías añoradas y escribiremos en la bitácora de nuestras vidas el guión que agilice los trámites de una libertad que comparte piso con la justicia. Una justicia sin venda, remendada, pero de brazo firme y balanza equitativa. Haremos de las calles un bálsamo cicatrizante y no cejaremos en nuestro empeño hasta que ver que lo que nos rodea esgrime una sonrisa perpetua. Cantaremos serenatas al ingenio, en balcones suspendidos en el aire. Bailaremos bajo un cielo protector, saludando sin miramientos al respetable. Intentaremos atentar contra la decencia, iluminados con luces de neon que salpiquen, multicolores, el brillo de nuestra mirada.

jueves 29 de enero de 2009


EL LIBRO DE LOS MUERTOS

CAPÍTULO CXII















PALABRAS A PRONUNCIAR CUANDO LA LUNA NUEVA

Yo, Osiris, tengo en jaque a las tempestades del Cielo. Yo rodeo con vendas y fortifico continuamente a Horus, el Dios Bueno. Yo, cuyas Formas son múltiples y diversas, recibo mis ofrendas en las horas fijadas por el Destino. Las Tempestades inmovilizadas son ante mi rostro. He aquí que Ra llega acompañado de cuatro divinidades superiores. Todos recorren el Cielo en la Barca solar. Y yo. Osiris, yo a la hora fijada por el Destino para mi viaje. Empieza mi nueva existencia...subido sobre el cordaje de la Barca solar.

domingo 25 de enero de 2009

VERITASERUM


Nos han enseñado a respetar las reglas, a ser formales.
Nos han inculcado que no nos metamos en problemas, que tengamos cuidado con los desconocidos y que silenciemos, a ser posible, aquello que pudiera hacer daño a los demás, que sellemos nuestros labios resecos y despellejados, artistas carnosos de la mentira.
Y se nos prohibe ser sinceros, simplemente, porque la verdad duele. Hasta que el corazón rebosa indignación y la honestidad, que no es una virtud sino que debería ser una obligación, hace presencia. Y entonces, sólo entonces, somos malas personas.

sábado 24 de enero de 2009

INSOMNIA

Las noches se agolpan interminables en mi mesilla. Leo, para poder dormir, un libro titulado insomnio. Y el despertar se me hace más amargo cuando es inexistente. Porque hasta los sueños me has robado. Ya ves, no tengo nada sin ti.
Y en las tristeza de tu ausencia brilla un mañana de penurias. Un hasta nunca de la felicidad me acuna en su regazo hasta hacerme enloquecer. En el vaivén de sus arrullos se mezclan los sinsabores y consigo, en el lento rodar de una lágrima, dormir para siempre.